No hay lugar como el hogar

Conozco a Mathias desde que soy pequeña, aunque empezamos a ser amigos hace unos cinco años y aún así me ha sorprendido su respuesta al preguntarle por su “Heimat”. Muchas personas considerarían “Heimat” como un recuerdo anhelado, sin embargo para él no es un sentimiento. Es el lugar donde están sus raíces, el país en el que nació y donde tiene a su familia, Perú. Se siente Canario a pesar de no ser el lugar en el que nació sino en el que se crió. Lo ve de esta manera porque en Tenerife todo es familiar para él, al contrario que en Perú, dónde hay muchas cosas que le siguen extrañando. 

La mejor etapa para Mathias ha sido en la que vivía en Tenerife, porque ahí es dónde creció en la infancia. “Me formé como persona según experiencias.” comenta al pensar en el tipo de persona que es hoy en día. 

A pesar de todo se siente muy integrado en la sociedad alemana, puesto que todas sus amistades son alemanas. De hecho cuando estuvo de Erasmus en París se sentía un alemán más porque estaba todo el día con sus amigos de la universidad de Múnich. Este aspecto me ha hecho darme cuenta de la razón por la que una parte de él no se siente cómoda en Alemania. Echa de menos personas con las que hablar en español, con quien compartir el mismo tipo de humor o un simple gesto de espontaneidad, de la que los alemanes carecen. Aprecia mucho el vivir con sus tres hermanos en la misma ciudad, ya que eso le ayuda a sentirse más cerca de casa y a olvidar el alemán por unos segundos. 

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Llegando a la gran pregunta Mathias contesta dudando de su respuesta. Al principio pensé que su respuesta sería clara, un rotundo “No”, sin embargo no fue así. ¿Se vería en un futuro viviendo en Alemania? Para él Múnich es una situación temporal, su “Zuhause” de este momento. “Desde un principio supe que tenía principio y final.” Ya había estado antes en Alemania y siempre se había sentido como un turista. Él dice que su estancia dependería de la situación, pero en su interior se ve que sabe que no sería de por vida. Su respuesta tendría que ver con su fase de estudio ahora, algo temporal, como él lo ve. Sin embargo nombró Londres, la ciudad en la que estudió por poco tiempo, una de las ciudades que enamora a las personas, porque en Londres si vería un futuro y por gusto, no por obligación. Al contrario que en Alemania, donde la sociedad es tan fría. Un frío que sentimos al hacer las fotos de nuestro encuentro en la zona peatonal de Múnich. Mathias se decidió por un par de poses espectaculares, diferentes, con las que pensó llamar la atención de la gente. Nadie se paró, nadie le miro a los hojos. Cada uno iba pendiente de sus pensamientos, de sus necesidades y de su camino.

No todos vemos nuestro “Heimat” del mismo modo y no todas las ciudades están hechas para todo el mundo.

Blanca Pérez Tabares de Nava

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